//La compasion : una habilidad fundamental para los profesionales de la salud y del cuidado de personas

La compasion : una habilidad fundamental para los profesionales de la salud y del cuidado de personas

Todos queremos que nuestros médicos nos traten con cuidado,  amabilidad y compasion. Sin embargo, la formación impartida por las facultades de medicina, aunque rigurosa y precisa en los aspectos más técnicos de la práctica médica, muy frecuentemente parece obviar lo importante que es que los estudiantes aprendan a sentir empatía por los pacientes y preocupación por su bienestar. Por ello, es poco probable que estos estudiantes se conviertan en cuidadores compasivos más adelante.

Es como si hubiera un “plan de estudios oculto” en las escuelas de medicina que respaldase la idea de que los médicos deben endurecer sus corazones y no acercarse demasiado al sufrimiento que los rodea porque, si lo hacen, se van a quemar. Eso está relacionado con que no se les enseña cómo pueden manejar su malestar ante el dolor y el sufrimiento de los demás, es decir, su propio sufrimiento como seres humanos.

Enseñarles a cultivar compasión es un poderoso antídoto, porque permite a los médicos mantener sus corazones abiertos sin sentirse abrumados.

En realidad, no es la capacidad de ser empático o compasivo lo que lleva a sufrir depresión o agotamiento a los médicos y otros profesionales de la salud sino lo opuesto: son los obstáculos a la compasion y a la empatía los que llevan al sufrimiento.

De la investigación existente queda claro que la empatía de los médicos (preocupación por el cuidado del paciente) afecta los resultados del paciente, promueve la adherencia de los pacientes a los planes de tratamiento y disminuye las demandas por negligencia médica.

Además, otro estudio realizado mediante cuestionarios a más de 7500 médicos concluyó que aquellos que reportaban sentir una mayor preocupación empática por sus pacientes fueron significativamente más propensos a declararse satisfechos con sus trabajos.  La pregunta clave sería: ¿Como pueden desarrollar esta habilidad tan importante?

La compasion es una respuesta al sufrimiento que tiene una composición sutil y con facetas múltiples. Una orientación de la mente que nos lleva a reconocer el dolor- y por tanto, la enfermedad, la vejez y la muerte- como una experiencia humana universal que puede ser abordada con apertura, empatía, amabilidad, ecuanimidad y paciencia en vez de aversión, rechazo, alteración emocional o juicios. La compasion se aprende: es un estado mental y una actitud que pueden ser entrenados.

El programa MBSR (Reducción de Estrés basado en Mindfulness en sus siglas en inglés), desarrollado por Jon Kabat Zinn en la Universidad de Massachusets a finales de los años 70, constituye tal y como como han demostrado numerosos estudios  una buena formación para que los profesionales de la salud puedan integrar herramientas para reducir el estrés, la ansiedad, cultivar compasion y mejorar su bienestar personal.

De hecho, algunas facultades de medicina españolas como las de la Universidad de Barcelona o de la Carlos III de Madrid lo han integrado ya en sus planes formativos y en el Instituto esMindfulness llevamos más de 10 años impartiendo este programa, tanto en cursos en abierto como en diversas instituciones de salud.

Más allá del entrenamiento de Mindfulness, algunas evidencias recientes sugieren que programas de Mindfulness específicamente orientados al cultivo de la auto-compasion y la compasión, como por ejemplo, el programa MBCL (Mindfulness Based Compassionate Living)  , podrían ayudar a los profesionales de la salud no solo a mantener su bienestar personal sino también, a mejorar la calidad asistencial, disminuyendo el contagio emocional con pacientes que sufren y mejorando su motivación a cuidar gracias a una actitud de tolerancia y aceptación del dolor y el sufrimiento.

En mi experiencia personal, resulta difícil sentir empatía y compasion por otras personas cuando uno mismo no es capaz de reconocer y de manejar de manera ecuánime y compasiva su propio dolor y sufrimiento. La auto- exigencia y la auto-crítica, la culpabilidad y la vergüenza como modos de relación con uno mismo dificultan enormemente el poder vivir la vida con plenitud y relacionarse con los demás de forma amable y armoniosa. Por eso, recomiendo abordar el cultivo de la compasión una vez se ha realizado ya una introducción previa a la práctica de Mindfulness.

Cuando una persona comprende e integra, no solo intelectualmente sino desde la experiencia, el significado del sufrimiento y experimenta una conexión con todos los seres humanos, las emociones compasivas surgen naturalmente.

Si ya eres practicante de Mindfulness y quieres explorar como cultivar la compasión y seguir abriendo tu corazón, inscríbete en el Seminario Intensivo de Compasion en la vida cotidiana del 27 al 30 de abril 2018 en Solius para poder luego realizar la formación profesional prevista en diciembre 2018. Flyer MBCL final

 

Sylvia Comas Barrera

Socia fundadora del Instituto esMindfulness, Barcelona

2018-02-22T11:57:52+00:0021/02/2018|Blog|Sin comentarios

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