Nuevas investigaciones sugieren que la práctica de Mindfulness con MBSR puede proteger la salud y el bienestar de las mujeres y de sus bebés durante el embarazo, favoreciendo también un parto  más relajado.

Las mujeres no siempre pasan todo el embarazo en un estado radiante y relajado.  Experimentan preocupaciones, molestias nocturnas,  y a menudo tienen que lidiar con listas interminables de cosas que hacer. Además, tienen numerosas molestias, tanto físicas- cansancio, dolores de espalda,  hinchazón en los pies- como mentales: cerca del 18 % de las mujeres se sienten deprimidas durante el embarazo, y el 21 % sufren de ansiedad grave.

Algunas investigaciones recientes sugieren que Mindfulness ayuda a las mujeres embarazadas a disminuir su estrés y a mantener el ánimo, beneficios que pueden dar lugar a bebés más sanos y con menos problemas de desarrollo tras el nacimiento.

Aunque estos estudios son aún muy incipientes, los investigadores confían en que las intervenciones basadas en mindfulness, que se realizan en grupo y son muy accesibles y fáciles de realizar, puedan tener efectos muy transformadores tanto para las mamás como para los bebés. Precisamente por eso, el Departamento de Obstetricia del Hospital Clínico de Barcelona (España) ha lanzado en 2017 un amplio estudio sobre ese tema, gracias a un fondo de investigación financiado por BankCaixa.

La práctica de Mindfulness favorece el que las personas presten atención a su experiencia interna, es decir aquello que están sintiendo física o mentalmente, y también a la experiencia externa, momento a momento, sin intentar cambiarlas, con aceptación y apertura.

Así por ejemplo, una mujer embarazada podrá aprender a atender y observar todas las sensaciones que aparecen a medida que el momento del parto se acerca (contracciones, pinchazos o dilatación), aceptando incluso el dolor que pueda sentir en esos momentos, sin dejarse llevar por la anticipación de que ese dolor pueda aumentar y/o empeorar. De esa forma, podrá manejar mejor sus emociones y mantener el equilibrio durante todo el proceso.

MBSR (Mindfulness para reducción de estrés ) es uno de los programas de entrenamiento de Mindfulness más reconocidos y estudiados. Fue desarrollado por Jon Kabat Zinn  a finales de los años 70 en la Facultad de Medicina de la Univ. de Massachusetts y que se imparte en España desde 2004 en Instituto esMindfulness. MBSR es una intervención psico-educativa que consiste en 8 sesiones semanales y un día completo de práctica intensiva que facilita que los participantes vayan integrando poco a poco las bases de la meditación mindfulness así como diversas herramientas que les permiten estar más presentes en aquello que ocurre en cada momento en sus vidas, manejando mejor las dificultades. En los últimos 30 años se ha aplicado con éxito en numerosos entornos, desde hospitales a escuelas, prisiones y empresas.

Mindfulness y MBSR para prevenir problemas en el embarazo

Los estudios evidencian que mindfulness promueve diversos beneficios tales como  estados emocionales positivos, disminución de los niveles de estrés o mejora del sistema inmune en personas con condiciones médicas y psiquiátricas variadas que incluyen el dolor crónico,  el cáncer y trastornos de ansiedad o depresión.

Controlar la ansiedad es esencial para la salud tanto de las madres como de los bebés. En las mujeres embarazadas, niveles elevados de cortisol, una hormona que se considera un indicador del estrés, se han asociado a numerosos problemas de salud entre los que podemos destacar: nacimientos prematuros o tardíos, peso bajo de los bebés al nacer y bebés con problemas de respiración, aspectos todos ellos que suelen estar asociados a resultados bajos en el Apgar, una prueba habitual que se realiza generalmente minutos después del nacimiento para evaluar la salud del recién nacido y que tiene en cuenta la complexión, el pulso, los reflejos, el nivel de actividad y la respiración.

A continuación recogemos los 4 beneficios principales por los que  es recomendable practicar Mindfulness durante el embarazo.

  1. Mindfulness reduce el estrés.

En varios estudios piloto realizados entre los años 2008 (1) y 2012 (1 bis),  mujeres en su segundo trimestre de embarazo participaron en programas MBSR de 8 semanas para reducir el estrés, como los que realizamos en el Instituto esMindfulness de Barcelona, que incluían diversas prácticas: atención a la respiración, escáner corporal o ejercicios de yoga. El entrenamiento estaba orientado a ayudarlas a cultivar la atención y la conciencia plena de forma a atender a las sensaciones en el vientre y a manejar las molestias del embarazo y el miedo al momento del parto.

Todas ellas:

  • Aprendieron a parar y respirar, a aceptar las situaciones momento a momento y a tomar consciencia de su capacidad de responder en lugar de reaccionar a emociones de frustración o enfado.
  • Mostraron una importante disminución de la ansiedad y de emociones aflictivas como la angustia, la hostilidad y la vergüenza.

En 2014 (2) se hizo un estudio con 47 mujeres en su primer o segundo trimestre de embarazo y con un alto nivel de estrés. Durante 6 semanas aprendieron a trabajar con el dolor, las emociones aflictivas y situaciones difíciles del embarazo, mostrando una mayor reducción de la ansiedad de embarazo que el grupo de control. Mindfulness les proporcionó herramientas para poder regular las emociones complejas y afrontar las dificultades que pueden surgir durante el embarazo.

  1. Mindfulness impulsa sentimientos positivos:

Prestar atención a la fluctuación de sensaciones y emociones a lo largo del día es también una forma de desarrollar la conciencia y de contrarrestar la tendencia a asumir que las cosas tiene que ser de la manera que esperamos- como eran antes -en lugar de conectar con la realidad tal y como es, reconociendo nuevas experiencias que están surgiendo. Por ejemplo, las mujeres embarazadas podrían esperar que el embarazo sea agotador y doloroso, prestando menos atención a los momentos felices y tranquilos que también se dan en ese periodo. En un estudio de 2016(3), un grupo de mujeres israelíes en su segundo y tercer trimestre de embarazo recibió una formación en este tipo de atención y se les pidió que escribieran diariamente dos veces al día sobre cómo se sentían física y mentalmente, como forma de darse cuenta de la naturaleza cambiante de sus experiencias.

En comparación con otro grupo que simplemente leyó sobre las experiencias positivas y negativas de otras mujeres durante el embarazo, el grupo de mujeres de Mindfulness aumentó su bienestar, entusiasmo y determinación a lo largo del ejercicio. Cuanto más plenamente conscientes eran las mujeres, más elevados resultaron ser su bienestar,  su auto-estima y su satisfacción con la vida un mes después del nacimiento de sus bebés, un momento particularmente difícil y exigente y que requiere poder movilizar todos lo recursos internos disponibles.

  1. Mindfulness puede ayudar a prevenir el parto prematuro

Entre las preocupaciones de las mujeres embarazadas, la posibilidad de un parto prematuro ocupa un lugar destacado.

Los bebés prematuros (nacidos antes de las 37 semanas) corren el riesgo de sufrir problemas respiratorios, problemas de visión y audición y retrasos en el desarrollo. Y las madres de estos bebés tienen altas probabilidades de padecer ansiedad, depresión y estrés, que a menudo no son reconocidas frente a las necesidades prioritarias del bebé.

La atención plena puede desempeñar aquí un gran papel.

En un estudio realizado en 2005 (4) con 335 mujeres embarazadas en Bangalore, India, la mitad practicaron yoga y meditación, mientras que la otra mitad caminó durante una hora diaria, comenzando en su segundo trimestre y continuando hasta el parto. El grupo  que practicaba yoga y meditación tuvo menos partos prematuros y menos bebés con bajo peso al nacer.

En el estudio israelí mencionado anteriormente, los niveles reportados por las mujeres de atención plena después del experimento estaban relacionados con alta puntuación de Apgar de sus bebés que como hemos visto ya, es un indicador de la salud del recién nacido a las pocas horas del nacimiento.

  1. Puede promover el desarrollo saludable del bebé.

Un estudio realizado en Holanda en el año 2015 (5) muestra que los bebés de las madres que practicaban Mindfulness con mayor frecuencia durante el segundo trimestre de embarazo, tuvieron menos problemas de salud, se adaptaron mejor a los nuevos entornos y controlaron mejor su atención. Por ejemplo, se vio que una mayor propensión de los bebés  a calmarse rápidamente después de llorar estaban relacionada con que sus madres practicaban Mindfulness y estaban menos ansiosas.

Otro estudio de 2015 (5bis) examinó la capacidad atencional del bebé a los sonidos,  que es una dimensión importante para aprender el lenguaje. Reclutaron a 78 mujeres embarazadas en su segundo trimestre, algunas de las cuales eran practicantes de Mindfulness. Cuando los bebés cumplieron 10 meses de edad, los llevaron al laboratorio para escuchar grabaciones con sonidos repetitivos intercalados con novelas. Analizando la actividad cerebral, encontraron que los bebés de las mamás practicantes de Mindfulness prestaban menos atención a los sonidos repetitivos e irrelevantes, lo que indicaba un uso eficiente de la atención.

El hecho de que se hayan encontrado estos vínculos sugiere la interesante posibilidad de que los beneficios de Mindfulness no terminen con la madre, ni con el nacimiento, sino que se extiendan hasta la infancia y tal vez incluso más allá.

 Mindfulness es una habiidad que se puede entrenar pero que requiere constancia. Es como criar a tu hijo, algo que implica un trabajo diario, incluso aquellos días en los que parece que todo va mal, los días en los que no te apetece, o sientes que las cosas son aburridas o desagradables como cambiar pañales. Pero todo lo que necesitas para perseverar es sentir por un momento el amor intenso que sientes por tu hijo, para volver a conectar con el propósito con el que comenzaste esta aventura increiblemente hermosa de ser madre.

REDACTADO POR Sylvia Comas Barrera: Socia fundadora del Instituto esMindfulness de Barcelona e Instructora de MBSR certificada por la  Universidad de Massachusetts.

Basado en publicaciones de Kira M. Newman (agosto 2016) y de Emilie Raguso (junio 2008) en Greater Good Science.

Referencias de los estudios citados en este artículo:

1-Vieten, C., & Astin, J. (2008). Effects of a mindfulness-based intervention during pregnancy on prenatal stress and mood: results of a pilot study. Archives of women’s mental health, 11(1), 67-74.

1bis- Dunn, C., Hanieh, E., Roberts, R., & Powrie, R. (2012). Mindful pregnancy and childbirth: effects of a mindfulness-based intervention on women’s psychological distress and well-being in the perinatal period. Archives of women’s mental health, 15(2), 139-143.

2- Guardino, C. M., Dunkel Schetter, C., Bower, J. E., Lu, M. C., & Smalley, S. L. (2014). Randomised controlled pilot trial of mindfulness training for stress reduction during pregnancy. Psychology & health, 29(3), 334-349.

3-Zilcha‐Mano, S., & Langer, E. (2016). Mindful Attention to Variability Intervention and Successful Pregnancy Outcomes. Journal of clinical psychology, 72(9), 897-907.

4-Narendran, S., Nagarathna, R., Narendran, V., Gunasheela, S., & Nagendra, H. R. R. (2005). Efficacy of yoga on pregnancy outcome. Journal of Alternative & Complementary Medicine, 11(2), 237-244.

5-Van den Heuvel, M. I., Johannes, M. A., Henrichs, J., & Van den Bergh, B. R. H. (2015). Maternal mindfulness during pregnancy and infant socio-emotional development and temperament: The mediating role of maternal anxiety. Early human development, 91(2), 103-108.

5 bis-van den Heuvel, M. I., Donkers, F. C., Winkler, I., Otte, R. A., & Van den Bergh, B. R. (2015). Maternal mindfulness and anxiety during pregnancy affect infants’ neural responses to sounds. Social cognitive and affective neuroscience, 10(3), 453-460.